Detalles e ideas

Me llevo mal con las ciencias exactas. Tampoco me caen muy bien las personas que creen llevar siempre la razón. Por suerte hay una buena noticia para mí, creo que puedo llevarme bien con la práctica médica.

Tengo un recuerdo de cuando iba al instituto, lo cierto es que bastante traumático, y son los exámenes de matemáticas. No es que se me diera mal, de hecho la asignatura y los razonamientos me gustaban, el problema era la cantidad de “fallos tontos” que podía tener en un examen. Supongo que debido a los despistes siempre me dejaba los famosos signos positivo y negativo sin cambiar o algún exponente sin poner… lo que desencadenaba que aunque el procedimiento que se estaba llevando a cabo fuera correcto, el resultado no fuera finalmente el válido. Esto generaba en mí bastante angustia y frustración. Y una necesidad importante de control sobre los detalles. (Lo que me recuerda a mi examen de preventiva por cierto…) Ya no sabía qué mas hacer, daba igual cuánto estudiara y cuantos ejercicios repitiera, incluso a veces daba igual cuantas veces pasara por encima de un cálculo en un examen. Siempre había algo que me impedía tener el ansiado 10. Todo ese estrés tampoco es que ayudara a mis resultados. Pero al fin y al cabo entiendo que soy un ser humano, algo despistado además, y que tampoco hay nada grave en serlo.

En cuanto a las personas de ideas fijas , es algo que nunca he entendido bien. Puedo comprender que alguien piense llevar la razón por ciertos motivos y circunstancias, pero negarse a ver otro punto de vista o incluso tacharlo de inválido me parece ya demasiado, sobre todo si apenas se ha parado primero a escuchar. Muchas veces me he encontrado discutiendo con gente sobre algunas ideas en las llegábamos a conclusiones diferentes. La otra persona, convencida de llevar la razón, dejaba simplemente de oír lo que yo tenía que decir. Y daba igual si luego se comprobaba quien estaba en lo cierto, algunas veces yo, otras la otra persona, o las dos, o ninguna!, estas situaciones también me generaban bastante incomodidad. A veces por no haber llegado a la conclusión acertada con los medios y la información de la que disponía, y otras precisamente por llevar la razón y ver cómo la otra persona aceptaba a regañadientes y con matices lo que yo había expresado, porque lo “lógico” era pensar lo que esa persona decía.

Lo lógico. Lo válido. Lo correcto. Lo esperado. ¿Poco creativo no? Ese es uno de mis miedos. Pensar de una forma que no esté en el cuadro, llegar a una conclusión o idea incorrecta por no prestar la suficiente atención… o por prestar atención a otras cosas?

La cuestión es que muchas de las veces en las que he pensado diferente he obtenido una respuesta negativa.

Afortunadamente la mayoría de las cosas en la vida no funcionan así o eso quiero pensar, y en la facultad nos repiten una y otra vez que “la atención médica es un contrato de medios y no de resultados”. Buena noticia.

Y es que cada paciente es un mundo y hay tantos factores que es imposible llegar a controlarlos todos. Pero no por ello quiere decir que el servicio que propicie un médico sea inadecuado. Puede hacer tal o cual intervención de acuerdo a los los datos que haya recopilado y a los medios de los que disponga, y siempre apoyado en unas bases que la mayoría de veces son discutidas entre varios profesionales. Varios puntos de vista.

Luego el resultado puede ser mejor o peor, pero dependerá de otras cosas.

Claro, esto se dice fácil… pero que le digan a un médico que si todos sus pacientes van mal es porque hay factores externos, y no que sea culpa suya. No. Tampoco es eso.

Pero pienso que la medicina, y en general casi todo en este mundo, es lo suficiente amplio como para que al menos una persona sola no se haga cargo de ello.

Para ello existen las especialidades: para centrar mejor la atención en (sólo algunos) detalles. Y para ello existen los equipos: para intercambiar ideas.

Anuncios

Un comentario en “Detalles e ideas

  1. Leucocito Curioso dijo:

    ¡Hola!

    A mí también me ocurría lo que comentas sobre los exámenes de Matemáticas. El planteamiento y planificación para resolver los problemas los hacía sin problemas, pero durante la ejecución siempre se me pasaba algún número, signo u operación que cambiaba completamente el resultado. A veces tenía un empanamiento nivel: 2/2=2. Supongo que serían las prisas, la distraibilidad, o no sé.

    Ahora que estoy rotando por varias especialidades realmente me doy cuenta de lo difícil que sería controlarlo TODO… Menos mal que hay especialidades, si no, no podrían hacerse la mitad de las cosas que se hacen en los hospitales. A mí siempre me han gustado “un poco más” las especialidades que ven “un poco de todo” (tipo Interna, UCI, AP…). Aunque quizás con el tiempo sea un poco frustrante, si sientes que “no llegas a controlar nada del todo”.

    ¡Qué entrada más filosófica! 🙂 Me gusta.

    Nos leemos,
    Leuco

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s