Presenciar un accidente: sensaciones y actuaciones.

¡Buenas de nuevo!

Esta vez pensaba escribir sobre cómo fue el principio de curso y la última entrada sobre el erasmus en medicina que también tenía  pendiente. Pero justo ayer tuve la mala suerte de encontrarme con un accidente de tráfico en el que, más o menos, intenté hacer lo que pude. Y de esto precisamente os quería  hablar.

Qué cosas vi, cómo lo sentí y qué creo que podría haber mejorado.

Todo sucedió  muy rápido. Estaba cenando en casa de unos amigos. Dos de ellos se marcharon pronto porque habían quedado para ir a otro sitio.

Minutos más  tarde de que se fueran, ellos mismos llamaron corriendo al timbre para avisarnos de que acababan de ver un accidente en la esquina de la calle.

Inmediatamente un compañero de medicina y yo bajamos  la escalera con el móvil en la mano preparados para llamar al 061 si era necesario. Hasta ahora no teniamos más información que “accidente”.

Al llegar al lugar de los hechos encontramos que la situación era que, un chico joven en coche se había saltado un semáforo en rojo y por despiste se había metido en un callejón perpendicular en dirección prohibida. Con la mala suerte de tirar a un conductor de moto que cruzaba esa misma calle.

El de la moto estaba tendido en el suelo, sin casco  con mucha gente alrededor. Una chica que decía ser enfermera se estaba encargando de que no se moviera. Afortunadamente el accidentado estaba consciente aunque aturdido, movía los pies y las manos, incluso intentaba levantarse. Entre todos le mantenían inmóvil  mientras le decían de esperar a la ambulancia.

Por otra parte,  visto que el de la moto estaba bien atendido y esperaban ya a la ambulancia (aunque al principio nos costó averiguar si de verdad la habían llamado o no), me dirigí hacia el causante del accidente que en ese momento estaba bajo una crisis de ansiedad. No paraba de llorar, estaba muy nervioso así que intenté tranquilizarlo junto a otra chica que estaba con él. Le pregunté si quería llamar a alguien pero al no tener una respuesta clara seguimos intentando calmarlo.

Una tercera persona, motorista que pasaba por allí en el momento del accidente  había hecho que todo fuera mucho más tenso. Desde el principio había empezado a gritar amenazando al joven del coche muy violentamente. Nadie sabía por qué, ni qué relación tenia con los implicados en el choque. Llegado a un punto, intenté hacer que se callara pues lo único  que hacía era estorbar a todo el mundo. No fue una parte agradable. Esta persona no debía estar en sus cabales cuando a pesar de todo lo que le decía y aun pidiéndole que si quería ayudar al accidentado lo que tenía que hacer era dejar de llamar la atención…él seguía empeñado en “partirle las piernas” al joven del coche “porque casi había matado al señor de la moto.”

Finalmente tras una discusión de un par de minutos sin éxito, al fin se marchó. No se hasta qué punto  fui responsable de ello, o simplemente el tiempo había hecho su trabajo, cansándolo, hasta que decidió irse.

La ambulancia y la policía  llegaron. Una vez que el accidentado entró en la ambulancia, y el chico del coche se quedó  con los locales, el resto decidimos marcharnos. Ya habíamos hecho todo lo que se podía hacer.

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Con todo esto me gustaria hacer unas reflexiones:

¿A veces ser chico o chica aún influye? Es cierto que llamaron antes a compañeros que a compañeras del gremio a ayudar.

Segundo, en cuanto a tratar con el chico violento: ¿Significaría una ventaja ser chica para tratar con él, confiando en que el individuo no va a iniciar una pelea (con agresiones físicas) que quizá sí iniciaría con un chico?

Tercero. ¿La ayuda psicológica también es necesaria, e incluso a veces puede llegar a ser más importante? La respuesta es, sí, por supuesto.

Por último os dejo también una pregunta: ¿en qué momento habríais llamado al 061?

– Al conocer que había un accidente sin saber nada más.  (Antes de bajar las escaleras.)

– Al ver el accidente una vez  estando ya en el lugar de los hechos. Sin preguntar a nadie.

– Tras preguntar a los presentes si se había llamado ya a emergencias, en caso de respuesta negativa. (Esta fue lo que llevamos a la práctica  mis compañeros y yo, pero aún tengo mis dudas. Nadie era capaz de confirmar entre tanto bullicio, “creo que sí, que ya han llamado” Y tras unos minutos que para mi fueron demasiados, se confirmó definitivamente y no tuvimos que llamar.)

Gracias a esta experiencia,  saco en claro que aún tengo mucho que trabajar. Tanto en control de la calma como en el modo de actuar. Así que, al menos, creo que estaré mejor preparado la próxima vez.

Espero que os haya aportado algo esta entrada y me digáis si habéis vivido algo parecido o qué habríais hecho en mi lugar.

¡Hasta la proxima!:)

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3 comentarios en “Presenciar un accidente: sensaciones y actuaciones.

  1. Atontazepam dijo:

    Muy curiosa la entrada y tus reflexiones. Cuando empiezas de residente (por lo menos en Andalucía, supongo que es igual que en el resto de España) se tiene que realizar obligatoriamente un curso de soporte vital avanzado, con actividades y prácticas “simulando” situaciones reales. Se recalcó mucho que en el caso de llamar al 061 es importante identificarse como sanitario, ya que se ahorrarán muchas preguntas que demoraran la ayuda (¿cómo sabe que está hipotenso?…). ¿El momento de llamar? Imagino que después de hacer una evaluación de las víctimas, con tu visión como sanitario (y si hay varios, con una puesta en común). Supongo que dependiendo de esto se coordina la ayuda que puede acudir al accidente (no todas las ambulancias están medicalizadas, la gran mayoría solo presenta conductores, hay un equipo intermedio con un/a enfermer@ y después la que todos conocemos). Creo que lo hiciste muy bien! La respuesta emocional y la ansiedad por supuesto es clave.

    Un abrazo compi!

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  2. teclayfonendo dijo:

    Muchas gracias por pasarte y por el comentario!
    Dentro de unas semanas nos van a proponer un curso del 061 en la facultad así que si puedo, intentaré hacerlo. Seguramente nos expliquen como funciona la estructura y algúno consejo de actuación. Espero poder hacer una próxima entrada, ya con una visión nueva 🙂

    Nos leemos!

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  3. Mielina dijo:

    Hola Hola!! La verdad es que creo que es el tipo de situaciones al que todos le tenemos un poquito de miedo pero en las que por desgracia, tarde o temprano nos vamos a ver. Yo hasta el momento en lo único que me he encontrado fue en un festival con un chico jóven que no podía mover las extremidades y decía que estaba mareado. Me acerqué y vi que la gente le estaba intentando dando de comer pero el chico no atendía a nada y estaba super nervioso. Era un ataque de ansiedad y se pudo solucionar intentando calmar al chico y haciéndole respirar en una bolsa de plástico ya que desgraciadamente se llamó a los médicos del festival pero nadie vino…

    Yo también creo que el momento de llamar a la ambulancia debe ser ese mismo en el que vosotros lo hicisteis, ya que así se puede acotar un poco más y hacerse la idea de la magnitud del accidente y de las unidades que serían necesarias o no.

    Que vaya muy bien! Nos leemos!!

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